Introducción: El Rol Único del Sumo Sacerdote
En el sistema de adoración del Antiguo Testamento, el sumo sacerdote ocupaba un lugar central. Era el mediador entre un Dios santo y un pueblo pecador, el único que podía entrar en el Lugar Santísimo para ofrecer un sacrificio por los pecados de la nación. El Nuevo Testamento revela una verdad asombrosa: todas esas imágenes y rituales apuntaban a la persona y el ministerio de Jesucristo: el Sumo Sacerdote perfecto y eterno.
Este artículo explora todos los pasajes clave de las Escrituras donde Jesús es llamado explícitamente Sumo Sacerdote y explica el profundo significado de este rol para nuestra fe y salvación.
1. Presagio Profético: Salmo 110:4
La primera indicación del sacerdocio especial del Mesías se encuentra en el Antiguo Testamento:
"El Señor ha jurado y no cambiará de parecer: 'Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec'" (Salmo 110:4, NVI).
Este versículo, citado a menudo en el Nuevo Testamento, establece dos aspectos cruciales del sacerdocio de Cristo:
· Eterno: "sacerdote para siempre" – a diferencia de los sacerdotes levíticos mortales.
· Orden Especial: "según el orden de Melquisedec" – un sacerdocio real y universal, superior al levítico (Melquisedec fue a la vez rey y sacerdote, Gén. 14:18).
2. La Exposición Principal: La Epístola a los Hebreos
El libro que expone de manera más completa y profunda el ministerio de Jesús como Sumo Sacerdote es la Epístola a los Hebreos. Esta es la fuente principal de nuestro tema.
a) Jesús – El Sumo Sacerdote Misericordioso y Fiel (Hebreos 2:17)
"Por eso era preciso que en todo se asemejara a sus hermanos, para ser un sumo sacerdote fiel y misericordioso al servicio de Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo".
El énfasis aquí está en la encarnación. Jesús se hizo humano para comprender plenamente nuestras debilidades y ser un intercesor misericordioso.
b) Jesús – El Sumo Sacerdote de Nuestra Confesión (Hebreos 3:1)
"Por lo tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, consideren a Jesús, apóstol y sumo sacerdote de la fe que profesamos".
El autor insta a los creyentes a prestar mucha atención (considerar) a este doble rol de Jesús: Apóstol de Dios y Sumo Sacerdote ante Dios.
c) Jesús – El Sumo Sacerdote que Pasó por los Cielos (Hebreos 4:14-15)
"Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado".
Este es uno de los pasajes más alentadores. Nuestro Sumo Sacerdote es:
· Grande y exaltado ("atravesado los cielos").
· Compasivo, habiendo pasado por tentaciones.
· Sin pecado – la distinción clave que hace que su sacrificio sea eficaz.
d) Jesús – Sumo Sacerdote según el Orden de Melquisedec (Hebreos 5:5-10; 6:20; 7:11-28)
Capítulos enteros (5-7) están dedicados a comparar el sacerdocio de Jesús "según el orden de Melquisedec" con el sacerdocio levítico del Antiguo Testamento. Se destacan las principales superioridades de Cristo:
· Eterno: "permanece para siempre" y "tiene un sacerdocio inmutable" (7:24).
· Irreprensible: Él es "santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores" (7:26).
· Real: Es a la vez Rey y Sacerdote.
· Fundado en el Juramento de Dios: "El Señor ha jurado y no cambiará de parecer..." (7:21).
· Ofreciendo el Sacrificio Perfecto: Se sacrificó a Sí mismo de una vez por todas (7:27).
e) Jesús – El Sumo Sacerdote en el Verdadero Tabernáculo (Hebreos 8:1-3; 9:11)
"Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la derecha del trono de la Majestad en los cielos. Allí sirve en el santuario, es decir, en el verdadero tabernáculo que levantó el Señor y no el hombre" (8:1-2, NVI).
El ministerio de Jesús no se lleva a cabo en un templo terrenal, sino en la realidad celestial, lo que lo hace absolutamente eficaz.
3. El Clímax del Ministerio: Intercesor y Fuente de Salvación (Hebreos 10:21)
"...y puesto que tenemos un gran sacerdote a cargo de la casa de Dios..."
Este versículo resume todo y nos llama a usar el acceso abierto a Dios que hemos recibido a través del ministerio de nuestro Sumo Sacerdote.
¿Qué Significa para Nosotros Hoy que Jesús es el Gran Sumo Sacerdote?
1. Acceso Total a Dios: El velo del templo se rasgó (Mateo 27:51). Ahora cada creyente puede acercarse con confianza al trono de la gracia (Heb. 4:16).
2. Intercesión Comprensiva: Jesús vivió como hombre, por lo tanto intercede por nosotros ante el Padre, comprendiendo plenamente nuestra lucha (Heb. 7:25; Rom. 8:34).
3. Perdón Definitivo: Su sacrificio es perfecto y suficiente para siempre. No necesitamos ofrecer nuevos sacrificios por el pecado (Heb. 10:10-14).
4. Una Esperanza Permanente: Nuestra salvación descansa sobre el sacerdocio eterno e inmutable de Cristo, no en nuestros sentimientos cambiantes (Heb. 6:19-20).
Conclusión: Nuestra Respuesta al Ministerio del Gran Sumo Sacerdote
La revelación bíblica de Jesús como el Gran Sumo Sacerdote no es solo una doctrina teológica. Es el fundamento para la confianza, la paz y la valentía en la vida cristiana. El autor de Hebreos extrae una llamada práctica de esta verdad:
"Mantengamos firme la esperanza que profesamos... acerquémonos a Dios con corazón sincero... estimulémonos unos a otros..." (Heb. 10:23-24, parafraseado).
Porque tenemos tal Sumo Sacerdote, podemos vivir con seguridad, permanecer firmes en la fe y acercarnos con valentía a Dios, hallando misericordia y gracia para la ayuda en el momento necesario.
Llamado a la Acción: Agradece hoy a Jesucristo, tu Gran Sumo Sacerdote, por su ministerio de intercesión y su sacrificio perfecto. Usa el acceso a Dios que se te ha dado en la oración, sabiendo que eres escuchado por Alguien que te comprende plenamente y te ama inmensurablemente.

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