¿Alguna vez te has preguntado cuál es el propósito de Dios para el hombre? La Biblia revela un plan eterno y glorioso que comenzó antes de la fundación del mundo.
El Plan Eterno: Elegidos en Cristo antes de la Creación
Antes de la creación,el Padre celestial ya nos había escogido en Cristo Jesús. Como enseña el apóstol Pablo:
"Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él" (Efesios 1:4).
Jesús, el Modelo Perfecto: Imagen del Dios Invisible
La meta de Dios es que cada creyente alcance la perfección y se asemeje a Cristo,porque Él es la representación exacta del Padre.
"Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación" (Colosenses 1:15).
Dios nos transforma asu imagen y semejanza para que reflejemos a Cristo, seamos uno con Él en su reino y participemos eternamente en sus planes bajo su dirección. En Cristo habita toda la plenitud de Dios (Colosenses 1:19).
El Propósito Final: Ser Transformados a la Imagen de Cristo
Dios diseñó al hombre para señorear sobre la creación(Génesis 1:26). Este dominio se ejercerá plenamente a través de la humanidad redimida y transformada a la imagen de Cristo. Aunque aún no vemos todo sujeto al hombre (Hebreos 2:8), vemos a Jesús, coronado de gloria, como el precursor.
"Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero... todo lo sujetaste bajo sus pies... pero aún no vemos que todas las cosas le sean sujetas" (Hebreos 2:5-8).
Del Hombre "Alma Viviente" al Hombre "Espiritú Vivificante"
La creación del hombre fue el inicio de un proceso.Adán fue creado como un "alma viviente" (Génesis 2:7; 1 Corintios 15:45), un ser natural. El propósito final, sin embargo, es que lleguemos a ser espirituales, como el "último Adán", Cristo, que es "espíritu vivificante" (1 Corintios 15:45-49). Este proceso de transformación comienza cuando recibimos a Jesús como Salvador.
La Diferencia Crucial: El Hombre Natural vs. El Hombre Espiritual
La diferencia es radical.El hombre natural (psíquico) se guía por su alma y es susceptible al pecado, como se ve en la caída de Eva (Génesis 3:1-6). En contraste, el hombre espiritual se deja guiar por el Espíritu de Dios, teniendo la "mente de Cristo" (1 Corintios 2:14-16). Jesús, nuestro ejemplo, venció toda tentación porque vivió por la Palabra de Dios y para agradar al Padre (Mateo 4:1-11).
El Camino hacia la Plenitud: De Gloria en Gloria
Esta transformación no es instantánea;es un camino progresivo guiado por el Espíritu Santo.
"Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor" (2 Corintios 3:18).
Llegaremos a la"medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Efesios 4:13), recibiendo incluso un cuerpo espiritual e incorruptible en la resurrección (1 Corintios 15:42-44).
Conclusión: La Invitación a la Perfección Divina
El reino de Dios estará compuesto por estas personas espirituales,transformadas a su imagen, unidas a Él y cumpliendo su voluntad por la eternidad. La invitación final de Jesús resume perfectamente este sublime propósito:
"Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto" (Mateo 5:48).
Este es el increíble destino que Dios te ofrece a través de la fe en Jesucristo:ser restaurado a su imagen y participar para siempre en su glorioso reino.

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