El 22 de octubre de 1844, Elena G. Harmon (más tarde White) y aproximadamente 100,000 cristianos en los Estados Unidos esperaron el Segundo Advenimiento de Cristo, un evento que no ocurrió. Este gran chasco demostró que sus expectativas proféticas, basadas en una interpretación particular de Daniel 8:14, eran erróneas. A raíz de esto, se desarrolló la doctrina del "juicio investigador" o la purificación del santuario celestial, una enseñanza que, según sus críticos, carece de fundamento bíblico sólido.
Este artículo analiza las interpretaciones proféticas de Elena de White a la luz de la historia y las Escrituras, usando la traducción más extendida en el mundo hispanohablante: la Biblia Reina-Valera 1960.
El Error de 1844 y la Interpretación de Daniel 8
La expectativa se basó en una interpretación que parte de Daniel 9:24-27. Se tomó la fecha de 457 a.C. (decreto para restaurar Jerusalén) y se le sumaron 70 semanas (490 años) literales, llegando al 34 d.C. Luego, se extendió el principio de "día por año" a los 2,300 días de Daniel 8:14 (restando 490 a 2300, quedan 1810 años). Contando desde el 34 d.C., se llegó a 1844.
Sin embargo, un análisis contextual e histórico de Daniel 8 muestra un panorama diferente:
· Daniel 8:21 identifica claramente al macho cabrío como Grecia.
· Daniel 8:8 habla de curo cuernos que surgieron del gran cuerno (Alejandro Magno), representando a sus cuatro generales que dividieron el imperio.
· Daniel 8:9 profetiza un cuerno pequeño que surge de uno de ellos. La historia identifica a este poder con Antíoco IV Epífanes (rey seléucida, 175-164 a.C.), quien:
· Profanó el templo de Jerusalén ("el lugar de su santuario fue echado por tierra" - Daniel 8:11).
· Abolió el sacrificio diario ("quitó el continuo sacrificio" - Daniel 8:11).
· Persiguió al pueblo judío.
· Daniel 8:13-14 responde a la pregunta sobre la duración de esta profanación: "Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado". Tomando "tardes y mañanas" como sacrificios (uno por la tarde, uno por la mañana), resultan 1,150 días literales. Esto se cumplió históricamente entre la profanación del templo por Antíoco (167 a.C.) y su purificación y rededicación por los Macabeos en el 164 a.C., evento que los judíos conmemoran en la Fiesta de la Dedicación (Hanukkah).
Por lo tanto, el pasaje se refiere a la purificación del santuario terrenal en Jerusalén, no a un evento celestial en 1844. La aplicación de los 2,300 días como años y su vinculación con 1844 es considerada por muchos estudiosos como una interpretación forzada y anacrónica.
La Cuestión del Anticristo y el Número 666
Otra crítica central a las enseñanzas de Elena de White es la identificación del Papado con el Anticristo y la aplicación del número 666 al Papa individual.
Un estudio de Apocalipsis 13 en su contexto revela lo siguiente:
1. La bestia que sale del mar (Apocalipsis 13:1) representa un imperio o poder político mundial y opresor (siguiendo el simbolismo de Daniel 7, donde las bestias son imperios). Es a esta bestia política, y no a un líder religioso individual, a la que se asocia el número 666 (Apocalipsis 13:18).
2. La bestia que sale de la tierra (Apocalipsis 13:11) es un poder religioso falso que actúa en apoyo de la primera bestia, realizando grandes señales y engañando. Es este segundo poder el que comúnmente se asocia con la figura de un falso profeta.
3. El contexto temporal de la actividad plena de ambas bestias es limitado: "cuarenta y dos meses" (Apocalipsis 13:5), un período de gran tribulación escatológica antes del regreso de Cristo. Por lo tanto, la identificación del 666 con una figura histórica específica que ha durado siglos es problemática. Algunos eruditos sugieren que el 666 puede simbolizar imperfección total (faltando al 7, número de perfección) o, basándose en el significado de la palabra griega arithmós (número/cantidad), incluso podría apuntar a una proporción (como dos tercios) de la humanidad que sigue a este poder, en línea con pasajes como Zacarías 13:8.
Conclusión: El Peligro de las Interpretaciones Extrabíblicas
La doctrina del santuario de 1844 y la subsiguiente identificación exclusiva del Papado como el Anticristo son pilares del sistema interpretativo promovido por Elena de White. Si la base profética de 1844 demuestra ser un error de interpretación histórica y bíblica, como argumentan sus críticos, toda la estructura teológica construida sobre ella queda seriamente cuestionada.
Este análisis invita a los creyentes a estudiar las Escrituras con cuidado, respetando su contexto histórico-gramatical, y a contrastar cualquier enseñanza, por muy arraigada que esté, con el testimonio claro de la Biblia Reina-Valera 1960 y la historia secular.

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